Estamos hechos de la misma sustancia de la que están hechos los sueños.
William Shakespeare,
The Tempest
¿Estamos hechos de historias?
Hay una gran diferencia entre decir que cada uno tiene su historia y decir que estamos hechos de historias.
Si uno tiene una historia también podría no tenerla, como quien no tiene una pierna; o podría sustituir su propia historia por una ortopédica.
Pero si estamos hechos de historias, no solo sería imposible no tener una, sino que, si tuviéramos otra, sencillamente no seríamos los mismos.
Pensémoslo. Si hubiéramos nacido en otra familia, en otro país o en otro tiempo, seríamos muy diferentes. Y más aún, no solo si hubiéramos vivido otra historia, sino también si nos hubieran contado otros cuentos, si los mitos de nuestra etnia fueran otros… En fin, si nuestra historia —vivida y aprendida— fuera diferente, seríamos distintos.
A lo mejor tan diferentes como si nos cambiaran algunos genes.
A fin de cuentas, nuestros genes también surgieron de larguísimas historias.
